Duración: 01h 30 min
Género: Animación | Aventuras
Título
original: Cloudy with a
Chance of Meatballs
Año: 2009
País: EE.UU.
Dirección: Christopher Miller, Phil
Lord
Argumento: Judi Barrett (Libro "Cloudy with a
Chance of Meatballs"), Ron Barrett (Libro "Cloudy with a
Chance of Meatballs")
Guión: Phil
Lord, Christopher Miller
Música: Mark Mothersbaugh
Distribuye en
cine: Sony
Distribuye en formato doméstico: Sony
6/10
Crítica Lluvia de albóndigas

El tiempo en sus manos
Aunque cuando aparece una película de
animación de Pixar, deja al resto del sector ‘a la altura del betún’, lo cierto
es que es un género que goza de buena salud. Son frecuentes las producciones
que, sin estar a la altura de los creadores de Toy Story, tienen una animación que
funcione, y guiones imaginativos. Es el caso de esta adaptación de un libro de
Judi y Ron Barrett, producida
por Sony Pictures, una sorpresa en las listas de recaudación.
Flint Lockwood, joven aspirante a
inventor, desarrolla una máquina que consigue que lluevan todo tipo de
alimentos a la carta. Todo el mundo parece feliz de llevarse a la boca platos
variados, cansados como estaban de comer siempre sardinas. Además, el alcalde
pretende aprovechar el invento para atraer al turismo, mientras que Sam Sparks,
becaria de una cadena televisiva metereológica, logra buenísimos resultados de
audiencia con sus conexiones en directo. Manipulado por el alcalde, y temeroso
de que sus vecinos dejen de considerarle un héroe, Flint no se atreve a detener
su máquina, a pesar de las advertencias de un contador, que le avisa de que
llegará un momento en que el proceso puede ser peligroso.
Se salda con buena nota el film dirigido
por Chris Miller (Shrek tercero) mano a mano con el
debutante en el largometraje Phil Lord. Viene a ser una parodia de las
películas catastrofistas al estilo de Twister, El día de mañana, Independence Day, 2012, pues entre otras cosas se ríe de que
en el género la amenaza siempre ataca primero a las grandes capitales del
mundo.
Los personajes están llenos de encanto,
especialmente Flint Lockwood, el joven inventor hiperactivo, que protagoniza
gags de humor físico que recuerdan a Bugs Bunny y demás personajes de la
animación clásica de Warner. Está muy lograda también Sam, la reportera que
oculta su inteligencia y su verdadera personalidad. Entre los secundarios,
resulta especialmente memorable Tim Lockwood, padre del protagonista, un hombre
chapado a la antigua que se expresa a través de metáforas de pesca.
Lluvia de albóndigas parte de un guión divertido, bastante redondo, con gags para adultos,
que sobre todo advierte de las consecuencias de la ambición desmedida, y
también de la falta de escrúpulos a la hora de utilizar los adelantos
científicos. Salen otros numerosos temas a lo largo del metraje, aunque
sobresale, por la gracia con la que está tratado, todo lo relativo a las relaciones
paternofiliales y la comunicación intergeneracional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los comentarios a esta entrada son moderados por Ángel Sancho Crespo, autor y administrador del blog